Lo que ahora es una nueva moda es ir a las lavanderías al estilo de las Películas Americanas, y como no la lavandería de mi barrio se ha convertido en otro de los puntos de referencia para quedar y en el que te puedes encontrar a personas de todas las edades. Se ha convertido en un punto de encuentro más para la “la lectura de un buen libro» y la conversación en el café”.
Realmente lo descubrí junto con mi Padre al querer ayudarles en su limpieza general de Edredones y Mantas. Primero preguntamos los costes en una Lavandería tradicional y nos pareció muy caro ….. por lo que le mire y le pregunte que si se animaba a venir conmigo a probar la Lavandería de Autoservicio que tenemos en nuestra calle pues los precios me habían parecido mucho más económicos …. y vaya si lo eran, nos salió por 1/4 del coste de la tradicional.
Mi padre me dijo que si en menos de 0,2 segundos :), púes para el era una nueva aventura tecnológica y social, a parte que tenía tantas ganas como yo de entrar en ella para saber que se siente al hacer la colada como había visto en tantas películas americanas en el cine y en la televisión.
Pasamos una hora hablando porque estaba vacía, algo que agradecimos los dos púes hacía tiempo que no podíamos estar juntos en alguna actividad. Fuimos conscientes del cambio cultural y de hábitos que hoy en día afecta a todo tipo de gente: gente mayor, jóvenes, inmigrantes, erasmus y en general todo tipo de gente.
Lavar la ropa supone un duro trabajo, sobre todo para personas mayores como mis padres, que muchas franquicias de lavanderías intentan que la gente que se acerca a se sienta en un entorno acogedor, con sillones, mesas bajas y revistas, como si estuvieran en una cafetería. Notamos que ir a la lavandería se esta convirtiendo en otro plan más entre amigos o de como ligar, estoy viendo que es el nuevo plan para el finde, “quedamos a hacer la colada” es la frase que se está poniendo de moda entre amigos según ellos.
La gran mayoría de las personas piensan que cuando pones la lavadora en casa puedes despreocuparte de ella, pero no es así”, después de poner la lavadora hay que preocuparse de tender la ropa, del tiempo que va a hacer y, finalmente, de doblarlo todo. En las lavanderías de autoservicio no hay que preocuparse de eso, porque aparte de secadoras mucho más potentes y de más capacidad, cada establecimiento dispone de una sección dónde poder doblar la ropa cómodamente.
Por suerte al utilizarlas he descubierto estos días que éste tipo de lavanderías son de gran ayuda para aquellos que vuelven de vacaciones y deben hacer una limpieza general, están en un piso de alquiler, para los que se ensucian mucho en el trabajo o no tienen espacio suficiente para lavar y secar la ropa en casa, así es que ya sabéis, os doy una fácil y sencilla solución que encima me ha parecido más ecológica !!!







